Cuando se habla del RGPD, muchos técnicos piensan que es cosa de grandes empresas. Pero un estudio pequeño maneja datos personales todo el rato: de clientes, de contactos, de trabajadores de obra. Esto es lo mínimo que conviene tener cubierto. (No es asesoramiento legal; para tu caso concreto, consulta con un profesional.)
Sí, el RGPD también va contigo
El Reglamento General de Protección de Datos se aplica a cualquiera que trate datos personales, sin importar el tamaño. Un autónomo con una cartera de clientes ya está dentro.
Qué datos manejas sin darte cuenta
- Nombres, NIF, teléfonos y correos de clientes y contactos.
- Datos de trabajadores y subcontratistas en la documentación de obra (CAE).
- A veces, datos sensibles (un parte de accidente, una baja).
Lo mínimo
- Base legal: ten claro por qué tratas cada dato (un contrato, una obligación legal, el consentimiento).
- Información: que tus clientes sepan qué haces con sus datos.
- Seguridad: control de acceso (que cada persona vea solo lo suyo), copias de seguridad y conexión cifrada.
- Encargados de tratamiento: si usas software en la nube, debe ofrecerte garantías y un contrato de encargado.
- Derechos: poder atender una solicitud de acceso, rectificación o supresión, y poder exportar los datos.
El papel del software
Buena parte de esa seguridad la hereda tu herramienta. Conviene que tus datos estén en infraestructura europea, con control de acceso por usuario, copias de seguridad y la posibilidad de exportarlos cuando quieras. Si el software no te da eso, el esfuerzo de cumplir recae entero sobre ti.
AECO360° guarda los datos de cada estudio en un espacio privado, en infraestructura europea, con control de acceso por roles, copias de seguridad y exportación de tu información cuando la necesites. No te hace el RGPD por arte de magia, pero te quita de encima la parte técnica.