En la dirección de obra, certificar es comparar lo ejecutado con lo presupuestado y traducirlo a dinero. Para eso, durante años, la respuesta automática ha sido "necesitas Presto". Pero para la mayoría de obras de un técnico, eso es matar moscas a cañonazos.
Qué necesitas de verdad para certificar
Una certificación honesta requiere tres cosas:
- Un presupuesto de obra con sus partidas, mediciones y precios.
- El porcentaje o la medición ejecutada de cada partida en cada certificación.
- El cálculo del importe a origen y el de la certificación actual (la diferencia con la anterior).
Nada de esto exige un programa de presupuestos de gran constructora. Exige tener las partidas ordenadas y un sistema que haga las cuentas sin que tú las repitas en una hoja de cálculo.
El problema de la hoja de cálculo
Certificar en Excel funciona... hasta que cambia una medición a mitad de obra, o entran precios contradictorios, o tienes que justificar a origen una partida que se modificó. Entonces la hoja se convierte en un campo de minas de fórmulas. Y cada error en una certificación es una conversación incómoda con la propiedad o la constructora.
Tus precios, no los de una base ajena
Cada técnico tiene sus propios precios, ajustados a su zona y su forma de trabajar. No tiene sentido depender de una base de precios genérica. Lo importante es poder partir de tu presupuesto (importable desde formato BC3 si ya lo tienes) y certificar sobre él.
El flujo recomendado
- Carga o crea el presupuesto de obra (idealmente desde un BC3).
- En cada certificación, indica lo ejecutado por partida.
- Deja que el sistema calcule el a origen, la certificación del periodo y el pendiente.
- Genera el PDF de la certificación para firmar.
AECO360° incorpora presupuestos de obra (con importación BC3) y certificaciones que calculan el a origen y el importe del periodo automáticamente. Certificas con tus precios, sin pagar una licencia de mediciones que no necesitas.